Marco conceptual metodológico

 

Proceso Salud-Enfermedad (PSE)

Tomamos como base el Proceso Salud-Enfermedad (PSE) el cual tiene como consideración que salud y enfermedad son diferentes grados de adaptación de la persona frente al medio, los modos y estilos de vida son influidos y su vez influyen en la actividad de la persona como ser social. A continuación se presentan los niveles de intervención:

 

Promoción de Salud: Es el proceso de capacitar a la población para que aumente el control sobre su propia salud y la mejore.
 
Prevención: Son las estrategias para reducir los factores de riesgo de enfermedades y daños específicos, o bien para reforzar factores personales que disminuyan la susceptibilidad a estos daños
 
Atención del daño: Cuando ya es evidente un daño a nivel biológico, psicológico, social o simultáneamente en estos tres ámbitos, resulta imperativo atender los daños para tratara de limitarlos y restaurar, en la medida de lo posible, la salud
 
Rehabilitación: Pretende reducir la frecuencia de las recaídas y el establecimiento de condiciones crónicas, mediante medidas de rehabilitación o intervenciones reconstructoras.
 

 

Habilidades para la Vida (HpV)

Las Habilidades para la Vida son una variante de la Educación para la Salud y se definen como “habilidades para enfrentar con éxito exigencias complejas en un contexto determinado. El comportamiento competente o la acción efectiva implican la movilización de conocimientos, habilidades cognitivas y prácticas, así como componentes sociales y del comportamiento, como actitudes, emociones, valores y motivaciones”.

 

Resilencia

Se define como la capacidad de una persona o de un sistema social, de vivir bien y desarrollarse positivamente a pesar de las condiciones de vida difíciles. La resiliencia tiene dos pilares fundamentales que constituyen un proceso: 1) la resistencia frente a la destrucción y 2) la capacidad de construir posteriormente.